Los secretos de La Castellana

Diseñar La Castellana, como productores de lana, fue un auténtico reto. Hoy, a través de tres prendas muy especiales, trataremos de ofrecerte las claves del éxito de este hilo tan especial, para que tú, como tejedora, puedas situarte en las entrañas de esta lana. 

Si tejes, sabes que con cada nuevo proyecto te enfrentas a varias preguntas o situaciones: elegir color, grosor de aguja para tejer, patrón o diseño propio en el que se convertirán tus puntos y vueltas…

Imagina por un momento, las preguntas y situaciones que nos encontramos nosotras cuando decidimos diseñar un hilo, es un proceso similar, y este proceso nos sirve para empatizar contigo, que eres quien lleva nuestra lana a las agujas, y viceversa, esperamos que a ti te guíe de alguna manera para que con cada punto que tejas, sepas un poquito más y sientas que, realmente, eres lo que tejes. 

¿De dónde vino la inspiración para crear una lana como La Castellana?

Como productores debemos estar en contacto y continúo análisis de fibras, tanto de lanas ya existentes, como de futuras lanas que podrían nacer. 

Buscábamos un efecto similar a una lana finlandesa que cayó en nuestras manos, muy esponjosa.

Con esto en mente, decidimos emprender el camino de investigación para conseguir, en nuestro hilo de carda, un efecto similar. 

¿Cuál es el secreto para conseguir el efecto esponjoso y ligero?

La torsión es una de las claves determinantes del resultado final de un hilo, entre otros muchos factores, pero en este caso, fue el que nos ayudó a conseguir que La Castellana sea lo que es. 

¿Por qué?

La tensión que lleva La Castellana es la de un hilo normal, sin embargo, antes de doblarlo vimos que, si le quitábamos torsión ganaría fuerza al unir los dos cabos.

¿Cómo influye la relajación en el hilo?

El hilo de estambre pone  todas las fibras en paralelo rectas, las tuerce un poquito, y junta cabos en la misma dirección. La diferencia con La Castellana es que cuando introducimos la lana en el uso, lo hacemos con las fibras desordenadas. Esto provoca que se destense y al mezclarse con otro hilo, se relaja y gana más aire, dándonos como resultado el grosor que buscábamos.

¿Cómo se hace?

Se hace a mano y creemos sin duda que es una de las claves para que La Castellana sea tan especial, como resultado tienes en tus manos un hilo con mucho aire, que permite que se tense, y que puedas jugar con más grosores al tejer. 

¿Comprobamos todo esto de manera especial? ¡Por supuesto!

Para compartir los secretos de La Castellana no podíamos ilustrarlo de mejor manera que con las prendas que a día de hoy lucen Juan Antonio, Angélica y Sonia, parte de la familia de la Ganadería El Navazo, que son quiénes se han aliado con dLana y se han sumado al rebaño de Somos lo que tejemos para ofreceros hoy, una lana tan característica y con personalidad.

Todos pensamos que sería un detalle, y una experiencia perfecta, que nuestra relación en pro de la mejora de lana, culminara tras la primera producción de La Castellana (y con la segunda en marcha), con unas prendas tejidas para ellos.

De alguna manera, se cerraba el círculo de esta unión que nos hace caminar con paso firme en este proceso para revalorizar la lana de nuestro país. 

Y dicho y hecho, o mejor dicho: ¡dicho y tejido!

Aquí tienes tres prendas, para tres personas diferentes, gustos distintos y resultados diferentes. 

¿Por qué? Porque La Castellana, la lana que ha salido de sus ovejas lo permite. 

Juan Antonio luce una talla XXL, con el color natural, un jersey de líneas sencillas, es muy alto y corpulento, y solo ha consumido 7 madejas, y un poquito de la octava. Tejido con aguja de 6 mm, nos parece un gran ejemplo de lo que puede llegar a cundir esta lana. 

Ángelica luce un modelo que ya conocemos, el Friday Sweater de Carmen García de Mora, en color Moras Salvajes, es una talla 2 de las propuestas en el patrón, tejida con aguja del 7, y el resultado nos permite confirmar que la esponjosidad y el efecto mullidito, efectivamente son características indiscutibles de La Castellana. 

Sonia luce un jersey tejido con aguja de 6 mm, y ha consumido 5 madejas y un poquito de la sexta. 

Nada nos hacía más ilusión que ver a esta familia luciendo jerseys con la lana de sus propias ovejas, aquí puedes saber más aún sobre La Castellana, origen y colores disponibles (ojo, de la primera producción el stock ya va mermando)

Hoy, después de tanto tiempo de investigación, pruebas, y ahora, viendo los resultados en vuestras agujas, podemos deciros que nos sentimos orgullosas del trabajo realizado. 

Y cuando tejedoras como tú, nos dicen: “No me canso de tejerla”, para nosotras es música celestial, y sobre todo motivación para continuar en la senda que hemos empezado a recorrer y que nos permitirá seguir innovando desde la tradición, el respeto y las ganas. 

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